Archivo de la etiqueta: Tradición

Marisa Becerril : “Basándonos en el potencial de la cocina tradicional, le añadimos toques diferentes”

Marisa Becerril es la artífice de los platos que se sirven en el restaurante Café del Infante, en Villaviciosa de Odón.  Aunque reconoce que su madre es la inspiradora de su cocina, nos desvela que Andrés Marigal es una de sus referencias en su cocina. No obstante, tal y como reconoce Marisa, los vinos tienen que maridar perfectamente con sus platos, para ello cuenta con  Francisco Pérez Carrascal quién también da cursos de cata en ese emblemático lugar villaodonense.

Marisa Becerril, responsable y cocinera del Café del Infante en Villaviciosa de Odón

P. Tu fuente de inspiración culinaria ha sido tu madre, pero ¿tienes algún otro cocinero de referencia?

 R. Si, Andrés Madrigal. Con él hemos hecho cursos y nos hemos puesto al día de nuevas tendencias, de nuevas formas de presentar e incluso de guisar. Para mí es una referencia en estos momentos. Tiene una estrella Michelín, varios restaurantes, una escuela de cociMina en Madrid y la verdad es que es un lujo trabajar con él y ver cómo evoluciona y nos hace evolucionar a los demás.

 P. En tus platos combinas ingredientes tradicionales con ingredientes y recetas innovadoras y consigues unos platos modernos, originales y novedosos… 

R. Efectivamente, esa es nuestra mejor característica. Basándonos en el potencial de la cocina tradicional, le añadimos toques diferentes, toques que al cliente le chocan y le llaman la atención. Eso es lo que queremos y con eso nos diferenciamos. El cliente tiene dos formas de estar a gusto aquí: primero el espacio en el que estamos, el jardín en el que nos encontramos; y después la cocina que nosotros tenemos y que ponemos a su disposición.

 P. El Café del Infante propone además cursos de cata de vinos…

 R. Nosotros tenemos un especialista en cata, que es de la Escuela Española de Cata. Se llama Francisco Pérez Carrascal y él es el que lleva todos los cursos que organizamos, cada dos meses aproximadamente. Ofrecemos cursos sobre los mejores vinos de España, pero también de vinos internacionales, cursos específicos sobre vinos blancos, cavas o champán.

Cada dos meses hacemos un curso diferente: desde un nivel básico hasta un nivel avanzado para los que sean más entendidos.

A la vez en estos cursos ayudamos a nuestros alumnos a poder maridar cada uno de sus platos con diferentes vinos. Siempre hay un apartado en el que se maridan los platos, y a eso les ayudamos: a saber degustar y a saber elegir el vino adecuado para cada plato.

 P. Eres la cocinera de todos los platos que se ofrecen en el Café del Infante…

 R. En pequeñas empresas como la nuestra, la cocina es muy personal. Nuestra empresa se diferencia sencillamente del resto porque es mi cocina y la cocina de mi madre y eso es lo que siempre hemos buscado y querido en nuestro negocio: diferenciarnos porque es nuestra cocina, la que nos han enseñado desde pequeñas.

 P. Es tu cocina pero tengo entendido que tienes en mente empezar a compartirla con los demás…

 R. Efectivamente, hay un proyecto de escuela de cocina con cursos que poco a poco iremos introduciendo a partir de la primavera que viene con pequeños grupos para que aprendan desde la parte básica de la cocina hasta la elaboración de grandes cenas o grandes eventos.

P. Haces postres para todos. Cualquiera que tenga problemas y peculiaridades a la hora de comer encuentra en el Café del Infante su postre: diabéticos, celiacos, … ¿De dónde surge esta iniciativa? ¿Tienes familiares o conocidos que se han encontrado con este problema a la hora de ir a comer fuera de casa?

 R. En mis inicios dirigía una gran pastelería en Madrid y los mismos pasteleros me enseñaron a hacer diferentes postres para personas que tuvieran una problemática determinada: celiacos que no pueden tomar harina o diabéticos que no pueden tomar absolutamente nada de azúcar. Aquí tenemos la posibilidad a través de esa experiencia anterior como responsable de una de las mejores pastelerías, como de los cursos de nutricionista,  que pongo a disposición de mis clientes para cualquier tipo de problemática: que estén a dieta, por adelgazar o simplemente por una forma de vida que han elegido como pueden ser los veganos o los vegetarianos. Son personas que necesitan algo diferente y aquí se lo podemos proporcionar.

P. ¿Qué grado de importancia tienen los conocimientos en nutrición para una cocinera?

 R. Son conocimientos básicos. Los conocimientos de nutrición, el equilibrio, las materias primas (la grasa, las carnes, las verduras…etc). A la hora de confeccionar un menú hay que tener en cuenta la dieta mediterránea y ponerla a disposición de los clientes en los menús que servimos todos los días.

 P. ¿Cómo se confeccionan los menús en el Café del Infante?

 R. Son menús que tienen que estar equilibrados: no puedes darle más importancia a una cosa que a otra. Los platos tienen que estar equilibrados, con todos los nutrientes necesarios: una verdura, una fruta, la carne, el pescado, los hidratos de carbono…. Todo tiene que estar equilibrado, no se le puede dar más importancia a una cosa que a otra.

 P. El Café del Infante organiza además diferentes actividades culturales…

 R. El Café del Infante es un edificio que es propiedad del Ayuntamiento de Villaviciosa de Odón. Por eso, además de nuestros cursos, proponemos otro tipo de actividades: desde conferencias, hasta presentaciones de libros, tertulias poéticas, tertulias políticas…etc. Todos los viernes y todos los sábados tenemos actuaciones musicales en directo. Dos jueves al mes (los primeros y los terceros jueves) tenemos la Djum Session  en la que invito a todos los músicos noveles o profesionales a que vengan y se suban al escenario a tocar con nuestro grupo habitual que es Jazz Session. Estamos a su disposición en este maravilloso jardín y en este maravilloso edificio.

Anuncios

Café del Infante: tradición e innovación, la combinación perfecta

En un entorno privilegiado, el Café del Infante propone a sus visitantes una oferta gastronómica tan variada como sabrosa.

Laura Cueto Morillo.

Comer en un sitio como el Café del Infante es antes que nada comer rodeado por un panorama sublime. Antes de dejarnos pensar en la comida nos dan la bienvenida los jardines  que rodean la terraza. Una terraza decorada con el buen gusto de alguien que conviene presentar desde el principio: Marisa Becerril es la responsable de que el Café del Infante sea un lugar tan maravilloso.

Carta del Café del Infante. También dispone de menú diario

Dejamos en manos de Marisa la elección del menú, acertada decisión. Empieza entonces el baile de los primeros bañados por un vino blanco recomendado por la casa: el Café del Infante tiene especial interés por los vinos y le da mucha importancia al arte de maridar. Por eso, cuentan con un  sumiller propio que va guiando a los clientes en la elección del vino que les acompañará durante la comida. La elección del Mosselland Riesling Classic 2007 fue, una vez más, un acierto. Nos explicaba Marisa que es especialmente recomendado para los amantes del salmón, del pollo o de las ensaladas con queso.

Nosotros comenzamos a abrir boca con unos suculentos “Cucuruchos de langostinos”: delicioso marisco cuyo envoltorio crujiente recordaba sabores asiáticos. Sin alejarnos mucho de los sabores marítimos, llegan las “Croquetas de mar” (chipirones, gambas y vieiras), y aunque las tres tenían una textura y un sabor exquisitos, personalmente me quedo con la de chipirones, un sabor más suave que el de sus dos compañeras pero igual o más sabroso.

Croquetas de varios y exquisitos sabores

Los “Pirulís de pintada” que nos sirven a continuación son una auténtica delicia, acompañados con un centro de setas, bañado todo en salsa de soja. Un sabor especial, diferente al de las carnes que estamos acostumbrados a probar.

Los primeros terminan con un toque maestro que aporta el “Mi-cuit con gelatina de Riesling, higos y pan de pasas”, un guiño directo al vino que estamos saboreando y que marida a la perfección con todos los sabores que hemos degustado. El contraste de sabores entre el dulce de la mermelada con el mit-cuit hacen de este plato una auténtica aventura para el paladar.

Mi-cuit con gelatina de Riesling, higos y pan de pasas”

Sin tiempo para reponernos de todas nuestras emociones, la función deja paso a los segundos que empiezan con un clásico de la gastronomía española: “Tabla de ibéricos con pimientos”. Una carne exquisita, sabrosa, variada, tierna y muy jugosa.

La inauguración de los segundos trae un invitado de honor: uno de los mejores vinos de España. Solo su nombre nos da una idea de lo que estamos a punto de saborear: TRUS (Tierra, Roble, Uva y Sol), un Ribera del Duero, magnífico representante de los vinos de España.

Vino TRUS

De un plato muy nacional, a uno que traspasa nuestras fronteras: el “Carpaccio de Wagyu con virutas de sal”  es una versión diferente y original de un plato tan conocido y popular como el carpaccio, un aperitivo perfecto antes de la llegada del tercer acto: los dos platos fuertes, dos pesos pesados de la gastronomía nacional: el “Pastel de rabo de toro” con el que la carne se deshace en la boca, es sabrosa y muy jugosa, una delicia. Y el “Cochinillo con pirámide de patatas”, otra versión diferente de un plato tradicional. No se puede ir con la idea de comer un cochinillo como el que nos comeríamos en cualquier mesón de Segovia: es un cochinillo caramelizado y con un sabor que nos sorprende a la vez que gusta.

“Carpaccio de Wagyu con virutas de sal

“Carpaccio de Wagyu con virutas de sal”

Si hay algo que caracteriza la cocina del Café del Infante es su originalidad…y los postres no podían ser menos. Si ya pensábamos que no podrían sorprendernos más llega el “Pastel de chocolate y caramelo”, un postre que podría parecernos de lo más normal si no fuese porque está pensado para personas celiacas y no contiene ni un gramo de harina. Al Café del Infante puede venir cualquier persona que tenga restricciones nutricionales: veganos, dietas, vegetarianos, diabéticos…etc, para que puedan comer como todos los demás adaptándose a sus particularidades. Pero también hay postres para los más golosos como el “Milhojas de nata con arándanos” que es una auténtica maravilla y una combinación acertadísima, el “Tatin de Manzana”, muy sabroso y que causó furor entre los comensales a mi alrededor y el “Flan de queso” que sigue la misma línea de tradición con un toque de innovación que le da un sabor especial a todos los platos que salen de la cocina del Café del Infante.

El Café del Infante es un restaurante más que recomendable, adecuado para cualquier ocasión. El trato con el cliente es exquisito y la cocina se adapta a todos los gustos y necesidades para que cualquiera pueda disfrutarla. Es la combinación perfecta entre dos ramas opuestas de la gastronomía: la innovación se funde con la tradición en una mezcla de sabores nuevos diluidos con los de toda la vida.

Flan de queso
Flan de queso